ver +
/*ocultar imagen destacada*/ .entry-header.post-thumb-img-content.post-thumb { display: none!important; }

Senderismo en Montserrat: de Can Maçana a Sant Jeroni

5 septiembre 2010 | Por Raquel

Nos vamos de senderismo a Montserrat con una ruta desde las faldas de esta montaña curtida con curiosas formas, Can Maçana, hasta el punto más alto, Sant Jeroni, a 1.236 metros.

Ver 0 Comentario

Senderismo en Montserrat: de Can Maçana a Sant Jeroni

Nos vamos de senderismo a Montserrat con una ruta desde las faldas de esta montaña curtida con curiosas formas, Can Maçana, hasta el punto más alto, Sant Jeroni, a 1.236 metros.

senderismo_en_montserrat

La ruta de hoy tiene una dificultad moderada para el senderista ocasional. Recorreremos unos 26 kilómetros, pero lo más importante son los mil metros de desnivel. La duración aproximada son 7 horas, así que es muy importante llevar comida y bebida.

Antes de nada, situémonos: Montserrat fue declarado Parque Natural en 1987. Se encuentra entre las comarcas de la Anoia, del Baix Llobregat y del Bages. El Monasterio benedictino está dedicado a la Virgen de Montserrat, popularmente conocida como “La Moreneta”.

Comenzaremos la ruta en el comedero y aparcamiento de Can Massana, a 730 metros de altura. Desde ahí debemos seguir el camino que lleva a la Roca Foradada en 15 minutos, con una pendiente inicial. Enseguida reconocerás esta curiosa roca.

Comprobarás que la primera mitad de la ruta es muy húmeda y hay mucha vegetación por su orientación umbría. En cuanto giramos a la cara soleada de Montserrat, el sol nos pegará de lleno, lo cual será agradable en épocas invernales, pero no durante los meses más calurosos, por lo que debemos tenerlo en cuenta. La vegetación será mucho más escasa en estos tramos y el paisaje más seco.

Conforme avanza la ruta, podemos alzar la mirada para sorprendernos con los escaladores que luchan contra la gravedad en las escarpadas “Agujas” (los picos).

La ruta no tiene pérdida. Aproximadamente cada media hora veremos un cartel que nos indicará por dónde debemos seguir y el tiempo que nos queda. También señalizan bifurcaciones con puntos de interés para alejarse un momento del camino, por ejemplo para acercarse a las numerosas ermitas escondidas en la montaña, como la de Sant Jaume del siglo XII.

Nos acercamos al Monasterio, pero antes nos deleitaremos con unos picos de lo más divertidos: el elefante, la momia o la Preñada. Seguro que los reconoces.

Llegaremos a un mirador desde el que veremos el Monasterio si bajamos unas escaleras. Pero todavía nos falta el último tramo: subir a Sant Jeroni, que culmina tras unas escaleras un tanto duras después de unas cuantas horas acumuladas a las espaldas. En lo más alto hay un mirador. Es el punto culminante desde donde verás las ciudades más importantes de los alrededores. Se dice que en días clareados se divisa Mallorca.

Por último, falta la bajada y volver al Monasterio. En la ermita de Sant Jeroni hay buenas sombras para comer y descansar antes de finalizar la jornada. Después sólo falta descender: la mayoría son escaleras. Al final, sonrisas exhaustas y alegría por finalizar una ruta de unas cuantas horas disfrutando de la naturaleza.

Imagen de Wikipedia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Contenidos relacionados

Ir arriba