Son muchas las circunstancias que pueden dar pie a que se produzca un incendio en un garaje. Si esto sucede, por muy rápido que se actúe, los daños terminarían siendo considerables, sobre todo si acabara propagándose a otras zonas de las instalaciones en las que se encuentra: una casa particular, un bloque de pisos, una fábrica, etcétera.
Para evitar este tipo de situaciones, cada vez más propietarios barceloneses optan por ignifugar el techo de su garaje. Para tal fin, recurren al mortero proyectado. Pero, ¿cómo lo hacen? Existen dos opciones: comprar ellos mismos el mortero ignífugo para realizar las correspondientes tareas de proyectado o contratar a expertos en la materia que se encarguen de realizarlo.
Antes de describir las dos alternativas que acabamos de mencionar, es importante conocer las claves del éxito de esta solución que poco a poco va dejándose ver en una mayor cantidad de garajes de la capital catalana.
Ventajas de ignifugar el techo
Lo primero que lleva a tantos barceloneses a querer ignifugar el techo de un garaje con mortero proyectado es lo eficaz que llega a ser la barrera a la que se da forma. Gracias a ello, el fuego no pasa factura a cada elemento que pretende ser protegido.
Por si fuera poco, también actúa a modo de compartimentador. Es decir, se genera una especie de zona de incendio para que no termine propagándose a otras que puedan ser incluso más delicadas.
A su vez, es reseñable que ignifugar el techo de un garaje con mortero proyectado da pie adicionalmente a que los forjados reciban una elevada dosis de protección, con todo lo positivo que esto conlleva. Dicho resultado se obtiene sea cual sea el material del forjado en cuestión: tanto hormigón como aquellos que combinan el recientemente mencionado con otro muy habitual como es la chapa.
Ahora que ya conoces las ventajas de ignifugar el techo de un garaje en Barcelona con mortero proyectado, llega el momento de averiguar cómo son los dos métodos que pueden ponerse en práctica hoy en día para llevar a cabo un proyecto de este tipo.
Comprar el mortero y hacer tú mismo el proyectado
Hay varias empresas especializadas que no solo hacen los proyectados, como veremos más adelante, sino que también venden el mortero ignífugo para que cada propietario pueda realizarlo por sus propios medios.
Aunque depende de cada distribuidor, en líneas generales has de saber que un buen precio es el de 15-16 euros por cada saco de 20 kilos. Eso sí, en caso de que no tengas experiencia, puede ser un proceso bastante complicado.
Pasos a seguir
En primer lugar, asegúrate de dejar inmaculado el techo del garaje. No ha de tener el más mínimo rastro de polvo ni de grasa. En caso de que haya presencia de plásticos o de alguna que otra disgregación, cerciórate de acabar previamente con dicha imperfección.
Cuando lo hayas hecho, ya podrás dar comienzo a la aplicación del mortero ignífugo, aunque para tal fin necesitas una máquina neumática. Son estas limitaciones y complicaciones las que derivan en que la inmensa mayoría de propietarios de garajes en Barcelona opten por recurrir a profesionales del sector.
Si a pesar de contar con la alternativa que describiremos ahora prefieres seguir adelante con el proyecto, ten en cuenta que el espesor adquiere una gran relevancia al ignifugar un techo. En función del grado de resistencia, generalmente hablamos de un mínimo de dos centímetros y un máximo de cinco.
Contratar a profesionales muy experimentados
La segunda opción es la más recomendable de todas. Básicamente se resume en depositar la confianza en una empresa que esté especializada en el mortero ignífugo proyectado.
Las complicaciones pasan a ser historia en caso de contratar a profesionales con una dilatada trayectoria a sus espaldas. De hecho, ni siquiera necesitan malla con tal de llevar a cabo el proceso, aunque en determinados casos muy concretos sí acaban precisándola.
Tanto los techos como los falsos techos pueden ser protegidos en un tiempo récord. En concreto, basta un total inferior a 24 horas para que las tareas terminen, llevándolas a cabo por la parte interior y con todas las medidas de seguridad necesarias para que el proyectado no pase factura a los profesionales en términos de salud.
Conviene destacar que los techos no son los únicos elementos que pueden ser proyectados con mortero ignífugo. A la lista hay que sumar las cubiertas -nuevamente desde la parte interior de las mismas-, amén de los pilares hechos de hormigón, aquellos que son de hierro, vigas e incluso jácenas.
Esto demuestra la gran versatilidad de la que hacen gala los profesionales especializados en mortero ignífugo proyectado, quienes cada vez son contratados por una mayor cantidad de barceloneses. Antes de hacerlo, gratuitamente pueden recibir un buen asesoramiento, así como un presupuesto detallado que no acarrea ningún tipo de compromiso.

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