La llegada del primer tren-tram a Saarbrücken, con destino al operador Saarbahn, representa un nuevo paso de Stadler Valencia en la modernización del transporte europeo. Esta unidad forma parte del proyecto “Tram-Train-Das Projekt”, una iniciativa en la que participan seis operadores de Alemania y Austria con el objetivo de ofrecer una solución conjunta basada en la movilidad eficiente y sostenible. En el evento oficial, Íñigo Parra, presidente de Stadler Valencia, remarcó el valor de este proyecto como ejemplo real de cooperación internacional innovadora en el ámbito ferroviario.
La planta de Stadler en Valencia tiene capacidad para fabricar hasta 504 unidades del modelo CITYLINK para este programa, lo que refuerza su papel como proveedor esencial en la transformación de la movilidad urbana y regional. Saarbahn, como parte del consorcio, ha encargado 28 trenes inicialmente y mantiene la opción de adquirir otros 21. Todos ellos se basan en una plataforma tecnológica compartida, ideada para satisfacer los requisitos comunes de todos los operadores implicados.
En palabras de Íñigo Parra: “Este tipo de colaboración es la mejor manera de dar forma a Europa”
Durante la presentación del primer tren en Saarbrücken-Brebach, Parra describió el proyecto como: “un proyecto de cooperación internacional único en el mundo”. Como responsable de Stadler Valencia, destacó el valor estratégico de este tipo de acuerdos, fundamentales para el proceso de integración europea y el desarrollo del sector ferroviario europeo.
El enfoque propuesto se traduce en un modelo industrial que favorece el uso eficiente de recursos, desde la fase de fabricación hasta las certificaciones. Gracias al desarrollo de una plataforma unificada, las pruebas estáticas y dinámicas realizadas con los vehículos de Saarbahn permitirán validar las unidades del resto de socios del proyecto, contribuyendo a una reducción significativa de los costes técnicos.
El CITYLINK es un tren ligero de tres coches que puede operar con flexibilidad en líneas ferroviarias convencionales y redes urbanas. Sus dimensiones —37,2 metros de longitud y 2,65 metros de anchura— le permiten ofrecer un servicio moderno y accesible. Incluye zonas multifuncionales, climatización integral y un diseño modular que puede ajustarse a las necesidades operativas de cada operador.
Stadler refuerza su posición en la industria
Los CITYLINK se fabrican completamente en las instalaciones de Stadler en Valencia, donde se ha desarrollado este ambicioso pedido internacional. Los trenes han sido sometidos a rigurosas pruebas de validación en Velim (República Checa), test de compatibilidad electromagnética en Múnich y ensayos climáticos en Viena, lo que garantiza su funcionamiento en condiciones extremas. Todo ello demuestra el compromiso con la excelencia en fabricación ferroviaria.
Con la llegada de la primera unidad a Saarbrücken, comienzan ahora las etapas finales del proceso de homologación, que se llevará a cabo en un entorno operativo real bajo la normativa ferroviaria alemana (EBO) y la regulación de tranvías (BoStrab). También se contempla su futura circulación hasta la ciudad francesa de Saargemünd, ampliando la red transfronteriza de transporte.
Íñigo Parra afirmó que este proyecto no solo supone un avance técnico, sino que también ilustra cómo la colaboración entre países genera beneficios tangibles para los usuarios: “Es un orgullo para nosotros poder contribuir a esta colaboración mediante la entrega de nuestros vehículos CITYLINK, reafirmando así nuestro compromiso con la movilidad sostenible y la cooperación internacional”.
Con más de ochenta años de trayectoria en la construcción de material rodante, Stadler reafirma su papel como referente internacional en soluciones ferroviarias sostenibles. Su estrategia combina innovación tecnológica con eficiencia y visión de futuro. Desde su centro de producción en Valencia, la empresa lidera proyectos europeos que fortalecen los vínculos entre zonas urbanas y rurales y promueven la integración ferroviaria transfronteriza.

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